Poco después de que Julio César estableciera el imperio Romano, Plinio el Viejo emitió una queja porque el volumen creciente de la importación de aceite de neem de Oriente causaba un grave descenso en la reserva de divisas en la tesorería del Estado Romano.
Por aquellos días, expertos en medicina y practicantes, habían estudiado y documentado sobre el aceite de neem desde hacía más de 2.500 años.
Los comerciantes traían el aceite de neem del Oriente con la intención de comerciar con oro, seda y especias, pero enseguida vieron la importancia que ofrecía el aceite de neem, empezando así un comercio hacia Persia, Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma.
Los hallazgos encontrados en las excavaciones realizadas en diversos puntos del Harappa y Mohenjo-Daro en la India Norte Occidental, donde se encontraron envases con aceite de Neem.
Algunas de las propiedades curativas antiinflamatorias del aceite de neem similares a la aspirina, fueron publicadas en la revista científica Corriere / Scienza y también otras propiedades curativas capaces de proteger contra úlceras en la piel y eczemas, y que el aceite del neem |
obtenido de la extracción mediante ‘prensado en frío’ de la semilla tiene un increíble poder para eliminar infecciones causadas por bacterias y hongos en los pies, la espalda o en la piel, por ser un potente fungicida.
El árbol del neem para los países Asiáticos es "la farmacia ambulante de la aldea".
La Academia Nacional de la Ciencia Americana considera el árbol del neem como una planta de extraordinario interés por el descubrimiento del aceite de neem como sustancia de uso farmacológico y alimentario.
Desde este punto de vista farmacológico, la Scenza Americana destaca las enormes virtudes terapéuticas del aceite de neem para frenar la diabetes y estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y en la orina, contiene entre otras sustancias activas, un alcaloide muy amargo llamado "margosina".
También para uso interno, se toman en la lengua cuatro gotas del aceite de neem cada día en ayunas está indicado contra la úlcera gastroduodenal, gastritis e hiperglicemia, parásitos intestinales, flema y puede resultar de gran ayuda para disolver tumores y fibromas. |
El aceite de neem previene el riesgo de padecer infartos, evita la coagulación de la sangre (formación de trombos), reduce el colesterol, regula los latidos y también la presión arterial.
Para uso externo, el extracto de neem se aplica sobre el cuerpo para todas las infecciones pruriginosas, hongos, eczemas, psoriasis, urticaria y otras afecciones de la piel.
Cepillarse los dientes con una gota de aceite de neem protege la boca contra enfermedades y ayuda a limpiar los dientes.
Una gota de aceite de neem para cepillarse los dientes es considerado como el sistema preferido en el lejano Oriente para mantener una boca sana y unos dientes impecables y muy blancos, con unas encías rosadas.
Está demostrado científicamente que evita la formación de placas de sarro, es bactericida y no hay otra cosa mejor para la piorrea, gingivitis e inflamación de las encías, que son tan difíciles de curar, además, carece por completo de contraindicaciones. |